Diario Las Americas
10-13-2007
Que prospere la gente de nuestro vecindario
Dijo sobre las relaciones comerciales con países vecinos
• Pidió Bush libertad a los presos y elecciones libres en Cuba
Por Sergio Boffelli
El presidente Bush vino a Miami para desde aquí pedir respaldo en el Congreso de EEUU a los tratados de libre comercio que están pendientes con Colombia, Panamá y Perú.
En lo que parecía una alusión a gobiernos de izquierda como el de Chávez, Bush dijo que “estos tratados contrarrestarán el falso populismo promovido por algunas naciones en el hemisferio.” Y que fortalecerían las fuerzas de la libertad y la democracia en el continente.
“Urjo a los líderes del Congreso a que ratifiquen estos tres tratados lo más pronto posible”, insistió Bush, para apuntar que Miami es la Puerta de las Américas, que la apertura hacia el sur ha ayudado a hacer de Miami una ciudad vibrante, llena de cultura y comercio.
Destacó que en el año 2006 pasaron por Miami $72 mil millones de dólares en comercio, y que casi la mitad fue hacia los países del sur, lo que ha hecho crecer la economía miamense en 6.7 en el 2005 (doble del promedio nacional, según Bush) y que el nivel de desempleo ha bajado al 4.1%, lo que es menor que el promedio nacional.
La Cámara de Comercio del Gran Miami y el Centro para Política Hemisférica de la Universidad de Miami, efectuaron el viernes el Foro “Comercio y Prosperidad en las Américas”, con Bush como invitado especial.
Antes de las palabras del Presidente, tuvo lugar un panel de discusión en el que participaron Jorge Arrizurieta, ex director por EEUU del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Brian Dean, director ejecutivo del Florida Free Trade Area of the Americas; Simon Ferro, ex embajador de Estados Unidos ante la República de Panamá; José Villamil, director de Washington Economics Group; y Susan Kaufman Purcell, Directora del Centro para Política Hemisférica.
El Foro divulgó las conveniencias de la continuidad de los tratados comerciales entre Estados Unidos y los países de Latino América
En lo general las posiciones del panel de expertos coincidieron: los tres países son excelentes aliados de Estados Unidos, en momentos de agitación en la región; los tratados abren esperanzas a estos países para salir de la pobreza; los tratados permitirán a Estados Unidos abordar con ellos, con mayor profundidad, temas como la seguridad, la democracia, la salud. Otra de las coincidencias es que la globalización mundial avanza inexorablemente, y las opciones para Estados Unidos son subirse a ella o quedar atrás…
Para Kaufman Purcell es necesario tener países vecinos prósperos y democráticos, y aunque los tratados no lo garantizan sí ofrecen la oportunidad de avanzar, en momentos que otros intereses y países como China e Irán, han puesto sus ojos en Latino América. Agregó que no se trata de que Estados Unidos deje aislada a Latino América si estos tratados no fueran ratificados por el Congreso, sino que más bien se trata de que Estados Unidos no quede aislado de Latino América y los cambios que experimenta, perdiendo la capacidad de influenciar positivamente en ellos. “La mejor manera de resolver estos problemas no es alejándose de ellos, sino involucrándose”, advirtió..
Entre los expertos también existe consenso en el impacto que este comercio regional ya está generando en el país y en Miami. Una visión de un Miami distinto al que hoy conocemos también es compartida, lo que la comunidad de negocios de Miami parece aplaudir con entusiasmo. Se requiere, sin embargo, una firme voluntad política del Congreso norteamericano, que supere diferencias partidarias y adquiera unidad para la ratificación final de estos tratados.
Fueron notorios los esfuerzos del presidente para convertir el tema en asunto de interés nacional, no partidario. “No soy el primer presidente que promueve el comercio”, dijo, añadiendo que presidentes “desde Eisenhower hasta Kennedy, de Reagan a Clinton, han trabajado para aumentar las oportunidades de un comercio libre y justo”, recordando que su administración, a partir del año 2001 ha abierto nuevos mercados, y que Estados Unidos tiene ya 14 tratados comerciales con diversas naciones, entre ellos 7 con países latinoamericanos.
Sin embargo Bush aprovechó para criticar lo que considera “sentimiento proteccionista” del Congreso, y las voces que dicen que los tratados de libre comercio perjudican a los trabajadores norteamericanos. A esto manifestó que quizás algunos deberían prepararse mejor y estudiar, y que el gobierno cumpliría su rol proveyendo nuevas oportunidades y asistiéndolos en la transición. Sin embargo minimizó estos problemas, pues a su juicio son mayores los beneficios para Estados Unidos y la economía nacional, insistiendo que “vamos a ayudar a quienes pierdan trabajo por el comercio.”
Poco antes de finalizar su discurso el Presidente explicó “todo esto nos acercará a un mundo que vive en libertad, un mundo que crece en prosperidad, un mundo que comercia en libertad. Aquí en nuestro hemisferio, significa unas Américas donde las naciones democráticas trabajen juntas para promover la paz, la justicia y la seguridad; donde las oportunidades de tener éxito sean tan reales en Lima como en Los Angeles, en Bogotá como en Boston; donde la oportunidad para las personas de realizar sus sueños sean tan reales en Ciudad Panamá como en Panama City en Florida.” Sorprendentemente, estas palabras del presidente provocaron las risas de la audiencia.
Para concluir, Bush expresó lo que algunos parecían estar esperando, al decir que “la visión que tengo para nuestro hemisferio incluye una Cuba libre y democrática”, lo que inmediatamente arrancó aplausos y algún “Viva Bush”. Esto pareció animar al presidente que aclaró “aún no he terminado”, añadiendo inmediatamente que “en la Habana, el prolongado gobierno de un cruel dictador se acerca a su final. Al entrar Cuba a un período de transición, las naciones del hemisferio y el mundo deben insistir en la libertad de expresión, libertad de reunirse; deben insistir que los prisioneros en Cuba sean liberados y, finalmente, debemos insistir en elecciones libres y competitivas.”
Algunos políticos locales se dedicaron a comentar sobre esto último con medios de comunicación, pareciendo olvidarse de los tratados de libre comercio.